El accidente ocurrió en enero en Junín de los Andes mientras participaba de una actividad con exploradores. Tras la donación de sus órganos, su familia promueve una ley para que las estructuras deportivas estén correctamente fijadas al suelo.
El 4 de enero, Serena Campos Lobos recibió una llamada mientras se dirigía a su trabajo en Ramos Mejía informándole que su hijo Joaquín, de 12 años, había sufrido un accidente y estaba siendo trasladado de urgencia a un hospital en San Martín de los Andes, Neuquén.
El niño había viajado el día anterior a un campamento en Junín de los Andes junto a un grupo de Exploradores de Don Bosco, en lo que era su primera participación en este tipo de actividad.
Durante un momento de juego, se colgó de un travesaño de un arco de fútbol que cedió y cayó sobre su cuerpo, provocándole un fuerte impacto, principalmente en la zona del pecho.






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