Un hombre acusado de agredir a la influencer Michelle Iman Schmukler y a su bebé de ocho meses por motivos religiosos obtuvo prisión domiciliaria mediante el uso de tobillera electrónica. Así lo resolvió este jueves la Cámara Federal de Apelaciones, que dispuso que el acusado cumpla la medida en una vivienda distinta al edificio de la víctima, como parte del proceso por tentativa de homicidio agravado por odio religioso y promoción de la discriminación.
El hecho denunciado ocurrió el sábado 4 de octubre, cuando Schmukler estaba con su bebé en su casa de Palermo y escuchó gritos antisemitas que provenían del piso de arriba. Según su testimonio, el agresor le espetó insultos del tipo “Ahora encima tenés un hijo judío, qué asco” y luego arrojó un fierro hacia su patio.
La resolución judicial señala que el hombre permanecerá detenido en el domicilio familiar ubicado en la calle Franklin, lejos del domicilio de la víctima, y estará sometido a controles diarios y verificaciones aleatorias por parte de la policía. Además deberá usar un dispositivo de monitoreo electrónico. La decisión se fundamentó en la inexistencia de antecedentes penales, la ausencia de señales de fuga y el compromiso del entorno familiar.
La causa está bajo la órbita del juzgado federal, con intervención del fiscal Carlos Stornelli, quien pidió prisión preventiva para el imputado. La medida de prisión domiciliaria se aplicó como una cautelar hasta que se resuelva el fondo del caso, lo que abre el debate sobre la eficacia de las medidas frente a delitos de odio y el nivel de protección a las víctimas en contextos de antisemitismo.






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