Un juez desestimó el pedido de la fiscalía para prorrogar la prisión preventiva de un hombre que roció con nafta a su expareja. La defensa logró que se le otorgara el arresto domiciliario con monitoreo electrónico.

El juez de garantías de Bariloche, Víctor Gangarrosa, desestimó el pedido de la fiscal Silvia Paolini de prorrogar la prisión preventiva de un hombre acusado de intento de femicidio. En cambio, el magistrado le otorgó la prisión domiciliaria hasta el 14 de noviembre próximo, a pesar de que la fiscalía había advertido que la víctima tenía «mucho miedo» ante su posible liberación.

La decisión de Gangarrosa se basó en la propuesta de los defensores particulares Luciano Magaldi y Ezequiel Palavecino, quienes habían solicitado la excarcelación o, de forma subsidiaria, el arresto domiciliario. El juez ordenó que la medida sea con monitoreo electrónico y que el personal de la comisaría más cercana al domicilio del acusado realice rondas permanentes para verificar su cumplimiento. Además, le prohibió al imputado cualquier tipo de contacto con la víctima.

El brutal hecho y el debate judicial

Según la acusación fiscal, el 13 de julio, el sospechoso se presentó en la vivienda de su expareja en Bariloche, donde discutieron. El hombre salió de la casa, regresó con un bidón de combustible y roció a la mujer. Después, intentó quitarle la ropa, pero la víctima logró escapar y pedir ayuda en la subcomisaría 80.

El sospechoso fue imputado por «intento de femicidio doblemente agravado». Paolini pidió extender la prisión preventiva, argumentando que el hombre había enviado mensajes a la víctima que buscaban «entorpecer la investigación» y que ella estaba «muy asustada». Además, la fiscal señaló que aún faltaba el resultado de una pericia clave para determinar el tipo de combustible usado.

Por su parte, la defensa argumentó que los mensajes no eran violentos y que el acusado «desistió voluntariamente del delito» al intentar quitarle la ropa a la víctima. El defensor aseguró que su cliente «nunca quiso concretar» el crimen y que no tiene antecedentes penales. Sostuvo que la demora en la pericia no podía ser motivo para prolongar la prisión preventiva.

El juez Gangarrosa tuvo en cuenta los informes de la Unidad de Control de Medidas Cautelares (Uadme), que avalaron los domicilios ofrecidos por la defensa para que el imputado cumpla la medida. Y consideró que el acusado no puede entorpecer la peritación que resta por realizar, ya que la misma se hará en otro lugar.

Deja un comentario

Tendencias